“Dejad que las instituciones funcionen” es quizá el mejor consejo que se puede dar en estos casos, más aún cuando proviene de un actor importante y que pertenece al mismo conglomerado que hoy nos gobierna.
No sorprende la última cifra de desempleo entregada por el INE (7,1%). No sorprende puesto que en una economía que sistemáticamente muestra poco dinamismo, este escenario era absolutamente esperable. No reconocer la caída en la actividad, por las razones que sean, obviamente genera sorpresa o bien nos da la sorpresa de una ministra del Trabajo saliendo a cuestionar las cifras del INE con un gráfico impreso, cuestión que en principio podría ser sólo de forma, pero que tiene indudablemente un trasfondo.
Efectivamente el resultado del INE, mirado más en detalle, calza con el escenario económico nacional: en los desocupados se reporta un fuerte aumento en el sector minero y de la industria manufacturera, así como un aumento en el empleo quizá “menos deseable” por su precariedad, el trabajo informal y empleados por cuenta propia.
En este contexto, la frase que alude al “desacople” entre cifras administrativas y los datos, sólo puede entenderse bajo la lógica de salir a defender el desempeño de la actual administración, cosa esperable de un funcionario, pero no ciertamente con ese tipo de argumentos. Al menos tres razones para esto, en orden de importancia. Primero, los datos administrativos sólo capturan a los asalariados (y no al trabajadores por cuenta propia). Segundo, la base de datos a que alude la ministra no es pública, por lo que una comparación estadísticamente rigurosa, hecha por medios independientes, no es posible. Finalmente, y quizá lo más relevante, defender al gobierno poniendo en duda una de las instituciones del Estado es tal vez la manera más poco inteligente de estimular la confianza de los electores, dando pie por ejemplo, a los muchos adeptos al argumento de la pendiente resbaladiza (“hoy el INE, mañana el Banco Central”).
“Dejad que las instituciones funcionen” es quizá el mejor consejo que se pueda dar en estos casos, más aún cuando proviene de un actor importante y que pertenece al mismo conglomerado que hoy nos gobierna, y que muestra desdecirse según la ocasión.
Javier Scavia Dal Pozzo
Académico Departamento de Industrias
Universidad Técnica Federico Santa María
Fuente: Diario Estrategia