La iniciativa es impulsada por la Vicerrectoría Académica, a través del Proyecto Ingeniería 2030, en conjunto con un consorcio de universidades europeas y latinoamericanas.
Con el objetivo de diagnosticar, organizar y diseñar estrategias para el ingreso, retención y acompañamiento de mujeres en la educación superior, específicamente en las áreas de science, technology, engineering y mathematics (STEM), es que la Universidad Técnica Federico Santa María, en conjunto con un consorcio de universidades latinoamericanas y europeas, se adjudicó el proyecto Building the future of Latin America: engaging women into STEM (W-STEM).
Según destaca Hugo Alarcón, coordinador de W-STEM y Director de Enseñanza y Aprendizaje de la USM “este proyecto, que tendrá una duración de tres años y es financiado por la Unión Europea, comenzó en 2015, a partir de la colaboración entre el Proyecto Ingeniería 2030 y la Universidad de Salamanca. “Posteriormente y con la idea de potenciar el ingreso, la retención y el acompañamiento de mujeres en la educación superior, se crea un consorcio de diez universidades, con las cuales se postuló a este fondo de la Unión Europea. Sin embargo, mientras se esperó la adjudicación del proyecto, como Universidad hemos realizado diversas acciones que apuntan en esta dirección”.
Este proyecto, impulsado por la Vicerrectoría Académica, a través del Proyecto Ingeniería 2030, cuenta con dos etapas. En la primera, se contempla que las instituciones latinoamericanas del consorcio, deben realizar un diagnóstico interno para conocer el estado de las políticas y prácticas asociadas a la incorporación de mujeres en áreas STEM y, de esta manera, tener una visión global de la región; y en la segunda, se desarrollarán lineamientos y estrategias basadas en las experiencias de éxito y en la información recolectada, que se presentarán en diversos encuentros internacionales para directivos, autoridades y líderes de las instituciones de educación superior, con la finalidad de que tengan todas las herramientas para tomar decisiones oportunas.
En base a lo anterior, María Pilar Gárate, Académica del Departamento de Industrias USM y Coordinadora del Programa Mujeres USM, destacó que “el énfasis del proyecto está en el diagnóstico interno y en establecer estas estrategias de trabajo, para que las universidades comiencen a tomar medidas que permitan fortalecer el ingreso, retención y acompañamiento de las mujeres en áreas de STEM, lo que significaría un avance importante, es decir, que las universidades revisen sus procesos internos y tomen decisiones al respecto”.
En Chile, la USM y la PUCV, son las dos casas de estudios que participan en este prestigioso proyecto, que considera otras 13 de diez países de Europa y Latinoamérica, entre los que se encuentran España, Inglaterra, Irlanda, Italia, Finlandia, México, Ecuador, Costa Rica y Colombia.
Mujeres en STEM
Nuestra Universidad no ha estado ajena a la incorporación de las mujeres en STEM, ya que desde 2016 se están desarrollando actividades con enfoque promocional como Campamento STEM, STEM en tu colegio, Programa Mujeres USM, Asociación de Mujeres Ingenieras USM (AMIN), Programa de Admisión Mujeres Líderes y la participación de la USM en las mesas de trabajo “STEM Valparaíso” y “Educación en STEM para la primera infancia”, entre otros.
“Puede parecer extraño que estemos involucrados en conversaciones sobre la primera infancia, pero todas las teorías indican que para generar cambios profundos se debe comenzar desde edades tempranas. A pesar de que no tenemos la carrera de pedagogía, nuestra orientación y enfoque hacia la enseñanza de STEM, ha hecho que nuestra participación en esta mesa sea requerida y seamos convocados para la elaboración de criterios para la enseñanza de STEM, en niños y niñas hasta los 8 años”, agregó Gárate.
Durante el 2018, las movilizaciones feministas a nivel mundial pusieron el tema de la perspectiva de género en la palestra, lo que visibilizó la problemática de la atracción de mujeres en las carreras STEM a nivel latinoamericano, permitiendo que se destinaran recursos a proyectos para la captación, retención y acompañamiento de estas estudiantes.
“Creemos que este proyecto logrará impactar. Necesitamos que el cambio cultural sea en las primeras etapas de formación y también en nuestras alumnas, las que saldrán al mercado laboral y ocuparán los cargos de decisión. Por ello, tener más mujeres en áreas de interés es muy relevante; lo que tiene estrecha relación con los petitorios del movimiento feminista del año pasado”, concluyó Hugo Alarcón, también líder del pilar I del Proyecto Ingeniería 2030, “Transformación de la educación en la ingeniería”.